Una tortuga boba, especie en peligro de extinción, desova en la playa de Arrabassada{Comentarios desactivados en Una tortuga boba, especie en peligro de extinción, desova en la playa de Arrabassada}

Un ejemplar de tortuga boba (Caretta caretta) especie en peligro de extinción, puso 89 huevos en la playa de Arrabassada, en la ciudad de Tarragona; algo extremadamente raro en la costa norte del Mediterráneo aunque no totalmente inusual, ya que constan varios precedentes en los últimos años en Castellón, Costa Brava y Baleares, y otros dos intentos este mismo año en la costa catalana. No obstante sí que es muy raro que lo haya hecho en esta playa dadas las características de la misma.
Según los testigos, la tortuga apareció en la playa sobre las 23.15 del lunes 25 de agosto y permaneció en la arena una hora aproximadamente, el tiempo suficiente para poner los huevos, tras lo cual regresó al mar.

Conscientes de la trascendencia del hecho, varios testigos entre los que se encontraban pescadores y clientes de un chiringuito alertaron al 112 que activó la Red de Rescate de Fauna Marina. Poco después llegó la Guardia Urbana que acordonó una zona de seis metros para proteger el nido hasta que a la mañana siguiente se presentaron técnicos de la Generalitat y científicos de Submon quienes excavaron la arena, localizaron el nido y lo trasladaron al Delta de l’Ebre donde los Agentes Rurales crearon una réplica, ahora vigilada con cámaras.

De este modo se pretende asegurar su eclosión; si todo sale bien, a finales de octubre o principios de noviembre nacerán las crías. En estado natural ese momento es el crucial ya que deben llegar al agua antes de ser depredadas o morir deshidratadas. El índice de supervivencia de las tortugas no llega al 1 % antes de los 20 años, la edad adulta reproductiva ya que la primera criba es nada más nacer y sólo el 20% de las crías la supera.

Estudio del ADN de los huevos

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Según declaraciones a EFE de Manel Gazo, director del organismo de conservación marina Submon e investigador del Instituto de Biodiversidad Animal de la Universidad de Barcelona (IRBio-UB), y Mari Luz Parga, veterinaria de Submon especializada en tortugas, participantes, ambos del rescate del nido, gracias a los restos de la puesta será posible saber algo más sobre este ejemplar, especialmente determinar si proviene de la zona americana de Florida o del este del Mediterráneo, las dos grandes zonas propias de esta especie; así como ampliar el conocimiento científico sobre ésta y comprender mejor su comportamiento, especialmente los motivos de elección de una zona u otra de puesta ya que no hay un consenso científico al respecto.

En peligro de extinción

El ser humano es el principal causante de esta situación. La tortuga boba es considerada un manjar exquisito y sus huevos afrodisíacos, motivo por el cual se la cazó de modo indiscriminado y aunque ahora está protegida, sigue abundando la pesca ilegal.

A ésto se suma la destrucción de su hábitat ya que necesitan anidar en playas con arena abierta que se extienda por encima de la marea alta y dada la sobreexplotación que sufren las costas es cada vez más complicado encontrar una playa de estas características, por lo que se ven obligadas a anidar cerca de las olas.

Los muelles, los puertos deportivos, el tráfico marítimo y el dragado son otras de las amenazas ya que degradan su hábitat y matan a las tortugas por accidentes causados por choque contra las embarcaciones.

La iluminación artificial de las playas interfiere en la anidación: si las hembras no encuentran playas sin iluminación, concentran los nidos en zonas en las que los altos edificios hacen sombra. Desgraciadamente, las crías cuando salen confunden las luces artificiales con las naturales y se adentran en la playa en vez de huir al mar, muriendo deshidratadas o depredadas: decenas de miles de muertes todos los años.

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El cambio climático y las variaciones anuales de las temperaturas afectan de modo grave a esta especie ya que la temperatura del agua determina si la cría será macho o hembra, alterando el equilibrio biológico que inclina la balanza más a un lado que a otro.

Por si fuera poco, cada año se vierten cerca de 24.000 toneladas métricas de plástico en el océano y muchos de estos restos flotantes son ingeridos por ellas ya que los confunden con su alimento natural.

Según un informe del año 2009 del Servicio de Pesca de los Estados Unidos, la principal amenaza para las tortugas en el Pacífico Norte es el ahogamiento por enredo en equipo de pesca como palangre, redes de enmalle, trampas, nasas y dragas.

Afortunadamente, Submon ha desplegado un programa en la costa andaluza y murciana, financiado con fondos europeos y la Fundación Biodiversidad, para prevenir esto último, enseñando técnicas a los pescadores para reanimar y devolver a las tortugas al agua si realizan su pesca involuntaria así como a modificar la profundidad de los anzuelos del palangre para evitar muertes por accidente.

Si todos ponemos de nuestra parte quizá dentro de unos años una noticia como ésta sea frecuente.