¡Cómo nos gusta comer bien!{Comentarios desactivados en ¡Cómo nos gusta comer bien!}

Cuando conocemos nuevos lugares y nuevos entornos, uno de los detalles en los que reparamos, por lo menos a los que nos gusta el buen comer, es en la comida y en la riqueza de la gastronomía de aquel lugar que se visita. Creo que además, es una manera de poder llegar a la gente y atraer a público que hace turismo gastronómico.

En tiempos de crisis, tenemos que ofrecer a los viajeros que nos visitan todas nuestras virtudes y en todos los sentidos. Se suele decir que una buena comida es la mejor celebración de una buena noticia. Cuando queremos celebrar algo, en cualquier región de España, lo festejamos con buena comida y con un buen vino. Por lo tanto, se puede decir que la gastronomía es parte de nuestra cultura. 

Afortunadamente, en Tarragona también podemos degustar grandes platos y productos de la tierra bien elaborados. Siendo un lugar de costa, no podríamos dejar de destacar sus mariscos y pescados que seguro harán las delicias de todos los que tengan la oportunidad de degustarlos. De hecho existe una denominación de origen llamada Pescado Azul de Tarragona que los pescadores de la zona mantienen cada día en su faena.

El plato más típico: el romesco

Para aquellos que los desconozcan, el Romesco es el plato más típico de la provincia de Tarragona. Aunque normalmente es de pescado o marisco, puede que lo encontremos en su variante de carne o ave. Lo podemos servir también como una salsa fría que puede servir como acompañante de un plato principal.

Según se reseña en algunos documentos de comienzos del siglo XX, este plato tan típico nació en las barcas del Serrallo. En esa época, como no tenían tan a mano ingredientes demasiado sofisticados, un trozo de pan duro, aceite, pimiento seco, vino y sal servían para prepararlo. Aunque en realidad cada uno le pondría seguramente un toque personal, el secreto para que el plato quedase delicioso.

Frutos secos y productos de la tierra

Probablemente además, muchos le añadirían avellanas o almendras porque este fruto seco es muy abundante en la zona y de excelente calidad. Además, en el entorno existe una gran variedad de recursos gastronómicos porque las setas, las castañas, hortalizas de la huerta o los mejores huevos pueden convertirse en buenos acompañantes de cualquier plato. Solamente hay que abrir la boca, saborear la comida y sentir el placer de que estamos comiendo algo realmente delicioso.